{"id":4097,"date":"2023-08-22T17:13:40","date_gmt":"2023-08-22T16:13:40","guid":{"rendered":"https:\/\/www.fundacionmanantial.org\/nadando-entre-dos-aguas-una-experiencia-de-supervision\/"},"modified":"2023-08-22T17:13:40","modified_gmt":"2023-08-22T16:13:40","slug":"nadando-entre-dos-aguas-una-experiencia-de-supervision","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.fundacionmanantial.org\/en\/nadando-entre-dos-aguas-una-experiencia-de-supervision\/","title":{"rendered":"Nadando entre dos aguas: una experiencia de supervisi\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>Ante todo quiero agradecer la propuesta de Cristina D\u00edez, directora del Centro de Rehabilitaci\u00f3n Laboral &#8220;San Blas&#8221;, quien me sugiri\u00f3 amablemente compartir mi experiencia en torno a la supervisi\u00f3n. Anticipo, son reflexiones que me surgen al aproximarme a un aspecto b\u00e1sico de nuestra tarea. Es una visi\u00f3n personal que me resulta de gu\u00eda. Dejo de lado cualquier intento de generalidad, entiendo que a cada cual le corresponde construir su propia representaci\u00f3n. Tambi\u00e9n renuncio a la valorada originalidad. Parto de una frase adjudicada al rey Salom\u00f3n: no hay nada nuevo bajo el sol. <\/p>\n<p>A lo largo de 17 a\u00f1os he tenido la oportunidad de supervisar en distintas modalidades: directa-indirecta, individual-grupal, dentro\u2013fuera de entidades. He pasado por tres escuelas distintas. <\/p>\n<p><strong>Me resulta sorpr\u00e9ndete la repercusi\u00f3n que ha tenido en mi pr\u00e1ctica unas cuantas experiencias de supervisi\u00f3n.<\/strong> Lejos de ser recuerdos fijos en el tiempo, son huellas vivas, ricas y que dotan de sentido mi hacer cotidiano. <\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 me resulta necesario para qu\u00e9 la supervisi\u00f3n genere repercusi\u00f3n? <\/strong><br \/>\n&nbsp;<\/p>\n<div>\nRespondo desde el lugar desde donde puedo responder. El m\u00e1s evidente, un supervisado que intenta encontrar respuestas en otros colegas con mayor bagaje. Nombrado mi sesgo, me voy apoyar en dos tipos de lenguaje: narrativo y figurado. Antes, durante y despu\u00e9s, sobre todo despu\u00e9s, de supervisar nos manejamos en dos aguas de naturaleza distinta e inseparables.<br \/>\n&nbsp;<\/p>\n<div>\n<strong>\u00bfQu\u00e9 tiene que ver la narrativa y lo figurado con la supervisi\u00f3n? Mucho, me explico.<\/strong><\/p>\n<p>En un plano que podemos llamar de la narrativa, nos encontramos en una l\u00f3gica de la direccionalidad y de la intencionalidad. Con m\u00e1s o menos aciertos intentamos responder a requerimientos concretos. Damos cuenta de nuestro trabajo y solemos seguir un orden cronol\u00f3gico del antes y el despu\u00e9s. <\/p>\n<p>Un ejemplo de ese registro lo encontramos al preguntarnos en soledad o compa\u00f1\u00eda: \u00bf<strong>Qu\u00e9 supervisamos<\/strong>: personas en atenci\u00f3n, grupos, intervenciones familiares, el equipo, situaciones concretas? \u00bf<strong>Para qu\u00e9 supervisar<\/strong>: mantenemos visones encontradas dentro del equipo, la lectura que nos hemos construido no nos resulta de ayuda, es momento de una salida, mejor un cambio \u00f3 sencillamente no tenemos idea?<br \/>\n&nbsp;<\/p>\n<div>\n<strong>\u00bfD\u00f3nde ponemos el \u00e9nfasis: en lo comunitario, lo social o lo cl\u00ednico? \u00bfQui\u00e9n elabora y presenta el material? <\/strong><\/p>\n<p>La respuesta que damos a las anteriores preguntas generalmente se traduce en historias con una trama definida, desarrolladas por una serie de personajes concretos con unos retos particulares.<\/p>\n<p>Vamos, nos inventamos la ant\u00edtesis de la confusi\u00f3n, la extra\u00f1eza, la perplejidad, y la energ\u00eda desmesurada propia de algunas de las personas que intentamos acompa\u00f1ar d\u00eda a d\u00eda.<\/p>\n<p>Ante el caos originario creamos ficciones cohesionadas, es decir, <strong>aparece nuestra fantas\u00eda de control<\/strong>. Se nos abre una posible v\u00eda de entendimiento al \u00e9nfasis en la clasificaci\u00f3n y tipificaci\u00f3n (R\u00edsquez, 2007) propia de los protocolos, los manuales psiqui\u00e1tricos de referencia, nuestro recursos y programas. \u00bfNuestros recursos son el anverso del sufrimiento ps\u00edquico continuado, paralizante y, en oportunidades, desorganizante?<br \/>\n&nbsp;<\/p>\n<div>\n<strong>Una breve puntualizaci\u00f3n sobre lo parad\u00f3jico de las ficciones.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Si nos creemos en demas\u00eda nuestras invenciones corremos el riesgo de quedarnos encerrados en una suerte de castillo de cristal<\/strong> a modo de princesas y pr\u00edncipes encantados, en t\u00e9rminos psicol\u00f3gicos. <strong>Mantenemos la percepci\u00f3n de repetici\u00f3n, predictibilidad y monoton\u00eda, corriendo uno de los riesgos m\u00e1s perjudiciales: acercarnos a la locura desde la distancia de la locura.<\/strong><\/p>\n<p>Una vez bautizado el riesgo, me centrar\u00e9 en lo relevante de la ficci\u00f3n: <strong>suele activar<\/strong> el motor del psiquismo, es decir, <strong>la curiosidad<\/strong>. <\/p>\n<p>La curiosidad es la ventana de entrada al lenguaje figurado y, por suerte, es la puerta salida del castillo de cristal.  <\/p>\n<p>En este sentido, nadamos en otras aguas desconocidas. Con su atemporalidad propia. Donde la lentitud, la pausa y la gestaci\u00f3n son angulares. Me refiero al territorio de los sue\u00f1os, del humor, de los actos fallidos y de los s\u00edntomas. Cierto sector del psicoan\u00e1lisis lo denomina proceso primario. O dicho de otra manera, <strong>un lugar y tiempo donde lo imposible puede devenir en posible<\/strong>.<br \/>\n&nbsp;<\/p>\n<div>\n<strong>\u00bfC\u00f3mo ocurre esa transformaci\u00f3n?<\/strong><\/p>\n<p>Al compartir la ficci\u00f3n iniciamos un baile. En esa danza aparecen progresivamente im\u00e1genes similares al texto supervisado. Im\u00e1genes aportadas por todos los presentes. En ocasiones nombradas, muchas otras permanecen en la intimidad. Algunas son tomadas de la pr\u00e1ctica profesional, otras de las artes, del deporte, de movimientos sociales, y la gran mayor\u00eda de nuestra vida cotidiana. <\/p>\n<p>El paralelismo entre lo supervisado y lo cotidiano d<strong>espierta en todos nosotros una serie de reacciones emocionales cercanas a la vivencia de la persona, grupo, familia o equipo<\/strong> en cuesti\u00f3n. <\/p>\n<p>Aqu\u00ed nos aparece una situaci\u00f3n conocida por muchos. Si supervisamos 5, 8 o 20 compa\u00f1eros, da igual el n\u00famero, y todos trasmitimos el mismo mensaje verbal al mismo interlocutor, generalmente el interlocutor se muestra receptivo con uno, y tirando de optimismo, con dos profesionales. \u00a1Pero bueno, si todos enviamos el mismo mensaje! \u00bfQu\u00e9 ocurre? Unos lo llaman <strong>alianza terap\u00e9utica <\/strong>(Gabbard, 2002), otros <strong>conexi\u00f3n emocional<\/strong> (Riera, 2011), tambi\u00e9n se ha estudiado la respuesta sensible (Marrone, 2009), por ah\u00ed se nombra una tal<strong> identificaci\u00f3n<\/strong> (Bleichmar, 2002). En definitiva, todas hacen referencia a un potente recurso de intervenci\u00f3n.<br \/>\n&nbsp;<\/p>\n<div>\n<strong>Volviendo a la pregunta inicial: \u00bfQu\u00e9 me resulta necesario para qu\u00e9 la supervisi\u00f3n genere repercusi\u00f3n? <\/strong><\/p>\n<p>L\u00f3pez Mod\u00e9jar (2022) en su libro <em>Invulnerables e invertebrados<\/em> detalla, entre otras cuestiones, la fantas\u00eda de invulnerabilidad propia del hombre contempor\u00e1neo. Nos puede resultar acertada la tesis de la autora y su conexi\u00f3n con la \u00e9poca que nos toca vivir. Menos claro nos resulta percibirnos atravesados y participando del triunfalismo inmediato, omnipotente y profundamente negador de nuestra fragilidad.<\/p>\n<p><strong>La supervisi\u00f3n nos facilita dejar en suspenso ciertos ideales que nos construyen desde el nacimiento. Ideales relativos a la salud, el bienestar, la libertad, la felicidad, el g\u00e9nero, lo colectivo, la justicia y la recuperaci\u00f3n.<\/strong> Recordemos los ideales son la matriz del duelo o  la postergaci\u00f3n de la p\u00e9rdida (Erroteta, 2021). <strong>Al abrirse esa puerta nos topamos de manera frontal y sin velo con lo m\u00e1s humano posible. Una valiosa y rechazada escuela: el fracaso <\/strong><\/p>\n<p>El reencontrarnos y apropiarnos de nuestras p\u00e9rdidas y frustraciones, por nombrar algunos, en el amor, en las amistades, en los estudios, los trabajos, en los cambios de ciudad, en los proyectos pol\u00edticos, y en la fe, suele tener dos efectos. Por una parte, <strong>nos despertamos de la anestesia producida por el exceso de colectivo, y, adicionalmente, sintonizamos con lo \u00fanico e irrepetible presente en cada uno de nosotros.<\/strong><\/p>\n<p>La poes\u00eda suelen dibujar im\u00e1genes que nos permiten contemplar realidades que a la consciencia no le resulta posible, mucho m\u00e1s al hablar del repudiado fracaso. Tomo un breve fragmento escrito por Rafael Cadenas, premio Cervantes 2022, donde nos retrata el fracaso de la siguiente manera:<\/p>\n<p><em>\u201cMe has hecho humilde, silencioso y rebelde.<br \/>\nYo no te canto por lo que eres, sino por lo que no me has dejador ser. Por no darme otra vida. Por haberme ce\u00f1ido.<br \/>\nMe has brindado solo desnudez.\u201d<\/em><br \/>\n&nbsp;<\/p>\n<div>\nComparto, como muchos aseguran, que <strong>la proximidad emocional entre dos seres humanos con vivencias \u00fanicas e irrepetibles es el sustento de la comunicaci\u00f3n. Desde luego nuestro trabajo es de cercan\u00eda afectiva, lo que sienta la base para una comunicaci\u00f3n clara y sencilla.<\/strong><\/p>\n<p>A modo esquem\u00e1tico, <strong>la supervisi\u00f3n<\/strong>, al suspender temporalmente el peso de los imperativos categ\u00f3ricos, <strong>nos facilita un giro del afuera hacia dentro<\/strong>. Es un momento de recogimiento. <strong>Una vuelta a nuestro cuerpo y nuestras heridas m\u00e1s b\u00e1sicas.<\/strong> Justo all\u00ed en nuestra singular materia prima nos renovamos e integramos el sentido de nuestro hacer. \u00a1Lecci\u00f3n aprendida!<br \/>\n&nbsp;<\/p>\n<div>\n<em>Edgar Hern\u00e1ndez Le\u00f3n. Psic\u00f3logo del centro de rehabilitaci\u00f3n laboral \u201cSan Blas\u201d.<\/em><br \/>\n&nbsp;<\/p>\n<div>\n&nbsp;<\/p>\n<div>\nReferencias bibliogr\u00e1ficas:<br \/>\nBleichmar, S (2002). Dolor pa\u00eds. Buenos Aires, Argentina: libros del zorzal.<br \/>\nCadenas, R (2007). Obra entera poes\u00eda y prosa (1958-1995). Valencia, Espa\u00f1a: editorial pre-textos.<br \/>\nErroteta, J.M. Algunas reflexiones sobre la disforia de g\u00e9nero. Aperturas psicoanal\u00edticas. Revista internacional de psicoan\u00e1lisis. 2021; n\u00famero 66.<br \/>\nGabbard, G.O (2002). Psiquiatr\u00eda psicodin\u00e1mica en la pr\u00e1ctica cl\u00ednica. Buenos Aires, Argentina: editorial m\u00e9dica panamericana. Tercera edici\u00f3n.<br \/>\nL\u00f3pez Mondejar, L (2022). Invulnerables e Invertebrados. Mutaciones antropol\u00f3gicas del sujeto contempor\u00e1neo. Barcelona, Espa\u00f1a: anagrama.<br \/>\nMarrone, M (2009). La teor\u00eda del apego: un enfoque actual. Madrid, Espa\u00f1a: editorial psim\u00e1tica. Segunda edici\u00f3n.<br \/>\nRiera i Alibes, R (2011). Conexi\u00f3n emocional: como se forma nuestra manera espontanea y no voluntaria de reaccionar emocionalmente. Barcelona, Espa\u00f1a: octaedro.<br \/>\nR\u00edsquez, F (2007). De la piel para adentro. Caracas, Venezuela: editorial exlibris.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ante todo quiero agradecer la propuesta de Cristina D\u00edez, directora del Centro de Rehabilitaci\u00f3n Laboral &#8220;San Blas&#8221;, quien me sugiri\u00f3 amablemente compartir mi experiencia en torno a la supervisi\u00f3n. Anticipo, son reflexiones que me surgen al aproximarme a un aspecto b\u00e1sico de nuestra tarea. Es una visi\u00f3n personal que me resulta de gu\u00eda. 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