{"id":4088,"date":"2023-06-20T07:49:38","date_gmt":"2023-06-20T06:49:38","guid":{"rendered":"https:\/\/www.fundacionmanantial.org\/fronteras-y-distancias-en-una-manana-de-junio-en-estremera\/"},"modified":"2023-06-20T07:49:38","modified_gmt":"2023-06-20T06:49:38","slug":"fronteras-y-distancias-en-una-manana-de-junio-en-estremera","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.fundacionmanantial.org\/en\/fronteras-y-distancias-en-una-manana-de-junio-en-estremera\/","title":{"rendered":"Fronteras y distancias en una ma\u00f1ana de junio en Estremera"},"content":{"rendered":"\n<p>Mientras el cuerpo caminaba por las salas, <strong>la mirada se deten\u00eda en cada rostro<\/strong>. No hab\u00eda manera de hacerlos coincidir. Donde pones la mirada tiene que ver con el punto de vista. Donde pones el cuerpo tiene que ver con la natural convicci\u00f3n de que \u201ctodo pasa all\u00ed donde yo estoy\u201d, lo que implica la articulaci\u00f3n entre el tiempo, el espacio y el yo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Cuando andas por un lugar tan especial como un centro penitenciario, yo pensaba que lo primero que entraba era el cuerpo. Y luego aparec\u00eda la mirada al salir. <\/strong>Y que lo que la mirada iba recibiendo se quedar\u00eda atrapado en el cuerpo, impregnado, dejando su huella. <strong>Pero me equivoqu\u00e9.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Mi cuerpo se sent\u00f3 en la primera fila del sal\u00f3n de actos para presenciar la actuaci\u00f3n de <strong>Andr\u00e9s Su\u00e1rez<\/strong>, alguien que te mira de arriba abajo y te enamora de abajo arriba cuando canta y cuando te mira. Pero mi mirada, con todo el auditorio a mi espalda, estaba perdida. <strong>No sab\u00eda d\u00f3nde mirar. Ver rostros nuevos para m\u00ed supon\u00eda girarme a cada rato. Y tampoco sab\u00eda qu\u00e9 buscaba. <\/strong>En otro de los momentos de la ma\u00f1ana, una ma\u00f1ana diferente a cualquiera, en el comedor del m\u00f3dulo de respeto (hay que llegar a una c\u00e1rcel para encontrarse la palabra respeto), <strong>uno de los internos pregunta qu\u00e9 imagen ten\u00edamos de la c\u00e1rcel, si era como la de las pel\u00edculas.<\/strong> Le hubiera contestado una cosa con mi cuerpo y otra con mi mirada. <strong>Al fin y al cabo, es la misma pregunta que hacemos nosotros cuando preguntamos a la gente qu\u00e9 imagen tiene de la locura. Ay el cine, siempre el cine.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Mi cuerpo andaba sin apenas inmutarse, iba y ven\u00eda, segu\u00eda sin mayor dificultad la comitiva, pero mi mirada iba de rostro en rostro, se perd\u00eda, buscaba un trozo de vida en cada cuerpo con el que nos \u00edbamos cruzando. Tambi\u00e9n con los profesionales que trabajan all\u00ed. Le pregunto a Laura, trabajadora social, si ella puede salir de all\u00ed para venirse un d\u00eda aqu\u00ed. Me dice que no mucho, pero encuentra un motivo si salen con el grupo para conocer el trabajo que hacemos en alg\u00fan centro. <strong>Y pienso c\u00f3mo ser\u00eda mi trabajo si mi cuerpo no pudiera salir mucho, moverse en alguna direcci\u00f3n, yo que soy mucho de entrar y salir. El movimiento.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En el taller de cuero, mi cuerpo, a trav\u00e9s del olor intenso a cuero bueno y el apret\u00f3n de manos del saludo, est\u00e1 en la sala, un espacio que podr\u00eda ser perfectamente un taller de un centro de rehabilitaci\u00f3n laboral. Pero mi mirada est\u00e1 ya inquieta, \u00e1vida de encuentro, buscando algo de complicidad con las personas que nos reciben. Pero siento que no van coordinados mi cuerpo y mi mirada. Un rato que durar\u00e1 una eternidad porque sucede que mi cuerpo y mi mirada coinciden por primera vez (no ser\u00e1 la \u00faltima). Uno de los trabajadores del taller me cuenta c\u00f3mo trabajan ellos el cuero, todo a mano, artesanal como el oficio m\u00e1s antiguo, con el cuerpo all\u00ed, y (esto no me lo dice) con la cabeza fuera. Me ense\u00f1a una cartera peque\u00f1a para guardar dinero con el escudo del Getafe C.F grabado. Le tengo que ense\u00f1ar la huella de ese gesto en mi cuerpo. Y me emociono. Y \u00e9l me lo nota. Y me lo regala. <strong>Ya estamos todos dentro, m\u00e1s juntos. La despedida se hace con un abrazo que le lanzo yo. Y es \u00e9l el que me da las gracias. Miserable lo m\u00edo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Se pregunta Santiago Alba Rico en su libro <em>Ser o no ser (un cuerpo)<\/em>: \u201cSi buscamos nuestros cuerpos dentro de la casa \u00bfd\u00f3nde los encontramos? \u00bfEn qu\u00e9 habitaci\u00f3n? (\u2026) Cuando me pongo a buscarme por la casa \u00bfd\u00f3nde me encuentro?\u201d. Pens\u00e9 en este inicio del libro, uno de los inicios que m\u00e1s me ha impactado. <strong>\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 mi cuerpo mientras paseamos por un sitio como \u00e9ste?<\/strong> <strong>Cuando salimos a la calle, despu\u00e9s de recuperar nuestra identidad <\/strong>(estar sin DNI y sin m\u00f3vil es un despojo que supone de entrada la primera frontera entre los de dentro y los de fuera y supone, sobre todo, una revelaci\u00f3n de fragilidad y de provisionalidad, de p\u00e9rdida de referentes), pienso mientras conduzco, camino al despacho, <strong>d\u00f3nde se ha quedado mi cuerpo. Y descubro que mi cuerpo se ha venido conmigo, va conduciendo conmigo, pero mi cabeza y mi mirada sobre todo se ha quedado all\u00ed. <\/strong>Quiz\u00e1 en ese abrazo, quiz\u00e1 en el entusiasmo con el que trabajan Guille, Mar\u00eda y Vanesa, quiz\u00e1 en c\u00f3mo suena la m\u00fasica de Andr\u00e9s Su\u00e1rez y de algunos espont\u00e1neos y valientes que se arrancaron a cantar en un sitio tan poco musical, quiz\u00e1 en ese apret\u00f3n de manos con el manco de Estremera. \u00bfPuede un manco estrechar la mano? Realmente no s\u00e9 si me estrech\u00f3 la mano presente o la ausente. Porque yo solo le miraba a los ojos, a\u00fan impresionado por la historia que me acababan de contar Helena y Guille. <strong>Ocho a\u00f1os en aislamiento, sin contacto con nadie, acumulando condenas por episodios de agresividad contra todos los funcionarios que se acercaban a su celda. Hasta que un d\u00eda una psiquiatra dice que aquello no es un ser violento, es alguien que sufre, que est\u00e1 sin tratamiento adecuado (ya no hablemos de trato), en este caso es una psicosis y le tratan como tal. Ahora est\u00e1 en el m\u00f3dulo de respeto, pero insisten los funcionarios en recordar su pasado, porque no encuentran otro recluso con semejante historial de violencia.<\/strong> Y ahora nos da su mano buena, o la mala, eso da igual, porque aseguro haberle visto aplaudir despu\u00e9s de cantar Andr\u00e9s Su\u00e1rez <em>Ahora<\/em>. Ahora entiendo que este hombre estar\u00eda pensando, \u201cahora es mi turno, por fin estoy a punto de salir de aqu\u00ed\u201d. Guille le habla con toda la humanidad que cabe en un ser humano. Guille le anima porque saldr\u00e1 en breve a la vivienda puente que gestiona Fundaci\u00f3n Manantial sin apenas ayudas.<strong> Javi, Guille, Mar\u00eda y Vanesa s\u00ed que pasean sus cuerpos por este lugar porque ellos tienen en la mirada el gesto de la esperanza y de la comunidad en su mejor sentido. Ellos no tienen barreras en su forma de trabajar y de mirar.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Dec\u00edamos que mi cuerpo se puso a conducir y mi cabeza pensaba: \u00bfcu\u00e1l es la frontera? <strong>\u00bfPor qu\u00e9 ellos est\u00e1n ah\u00ed y yo estoy aqu\u00ed?<\/strong> La c\u00e1rcel tiene su estructura imponente en su lejan\u00eda e intimidatoria en su cercan\u00eda. Tiene vallas, rejas, puertas que cierran y que tanto le impresionan a Elena. Escribe Siri Husvedt en su \u00faltimo libro <em>Madres, padres y dem\u00e1s<\/em>: \u201clas fronteras hechas por el hombre se se\u00f1alan con letreros, vallas, muros, aduanas, colas de control de pasaportes. Pero rara vez se ven l\u00edneas de verdad en el suelo\u201d. Sal\u00ed de la c\u00e1rcel de Estremera pregunt\u00e1ndome donde est\u00e1 la l\u00ednea. Y luego dicen que para qu\u00e9 sirve la literatura. A m\u00ed me sirvi\u00f3 acordarme de Siri Husdvedt para saber que la l\u00ednea la dibujan los hombres, la dibujamos entre todos, para separar a unos y a otros, pero esa l\u00ednea, que geogr\u00e1ficamente est\u00e1 muy marcada (la carretera hasta llegar a Estremera, las vallas, la torre de control, el control de acceso, el camino eterno hasta llegar al sal\u00f3n de actos) no corresponde con una l\u00ednea mental, simb\u00f3lica. <strong>Si miras despacio encuentras que no estamos tan lejos.<\/strong> Un accidente de tr\u00e1fico con dos cervezas, una corrupci\u00f3n menor que se perpet\u00faa, una decisi\u00f3n que no atiende a los procedimientos, un ataque de ira en un momento de desesperaci\u00f3n. Incluso un error de cualquier tipo.&nbsp;<strong>Y acabas con tu cuerpo y tu mirada vagando por el patio de la c\u00e1rcel.<\/strong> Lo que m\u00e1s me impresiona al recordar la experiencia es <strong>por qu\u00e9 uno termina pregunt\u00e1ndose c\u00f3mo ser\u00eda la vida si uno tuviera que pasar una temporada en este lugar.<\/strong> Imagino que es algo que todos los que est\u00e1n all\u00ed, esperando su momento para salir, se lo habr\u00e1n preguntado tambi\u00e9n antes de imaginar que podr\u00edan entrar alg\u00fan d\u00eda en una c\u00e1rcel. Como lo que estoy haciendo yo ahora, por cierto.<\/p>\n\n\n\n<p>Otra lecci\u00f3n sobre las fronteras. <strong>El adentro y el afuera, el aqu\u00ed y el all\u00ed, el cuerpo y el alma, la locura y la cordura, la maldad y la bondad, la realidad y la ficci\u00f3n, la salud y la enfermedad. Los unos y los otros.<\/strong> <strong>Ellos y nosotros. <\/strong>Cada vez tengo m\u00e1s claro cu\u00e1les son mis dos temas, que est\u00e1n relacionados: <strong>las fronteras y las distancias<\/strong>. De Estremera a Madrid la distancia por carretera son 80 km.&nbsp; Pero la distancia con las vidas de la gente que se queda ah\u00ed dentro es la que uno quiera poner con el cuerpo o con el alma. Guille, Javi, Mar\u00eda, Vanesa, Laura, Sandra (la enfermera), Andr\u00e9s, Elena, Ali, Helena, <strong>unos detr\u00e1s de otros, andando a una corta distancia, pero con la cabeza cada uno en un sitio diferente. Y la mirada puesta cada uno en un lugar<\/strong>, que apetecer\u00eda luego compartir.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:46px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><em>Ra\u00fal G\u00f3mez. Director Recursos de Atenci\u00f3n Social de Fundaci\u00f3n Manantial.<\/em><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>Noticias relacionadas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-fundacion-manantial wp-block-embed-fundacion-manantial\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"mY6ZPv0IZi\"><a href=\"https:\/\/elastic-antonelli.5-250-189-237.plesk.page\/sala-de-prensa\/andres-suarez-ofrece-un-concierto-en-la-carcel-de-estremera-para-apoyar-la-salud-mental-de-la-poblacion-reclusa\/\">Andr\u00e9s Su\u00e1rez ofrece un concierto en la c\u00e1rcel de Estremera para apoyar la salud mental de la poblaci\u00f3n reclusa<\/a><\/blockquote><iframe class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; clip: rect(1px, 1px, 1px, 1px);\" title=\"\u00abAndr\u00e9s Su\u00e1rez ofrece un concierto en la c\u00e1rcel de Estremera para apoyar la salud mental de la poblaci\u00f3n reclusa\u00bb \u2014 Fundaci\u00f3n Manantial\" src=\"https:\/\/elastic-antonelli.5-250-189-237.plesk.page\/sala-de-prensa\/andres-suarez-ofrece-un-concierto-en-la-carcel-de-estremera-para-apoyar-la-salud-mental-de-la-poblacion-reclusa\/embed\/#?secret=BTmuJGZdlN#?secret=mY6ZPv0IZi\" data-secret=\"mY6ZPv0IZi\" width=\"500\" height=\"282\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mientras el cuerpo caminaba por las salas, la mirada se deten\u00eda en cada rostro. 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