{"id":4087,"date":"2023-06-19T11:20:49","date_gmt":"2023-06-19T10:20:49","guid":{"rendered":"https:\/\/www.fundacionmanantial.org\/ternura-y-poesia-una-pareja-bien-avenida\/"},"modified":"2023-06-19T11:20:49","modified_gmt":"2023-06-19T10:20:49","slug":"ternura-y-poesia-una-pareja-bien-avenida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.fundacionmanantial.org\/en\/ternura-y-poesia-una-pareja-bien-avenida\/","title":{"rendered":"Ternura y poes\u00eda: una pareja bien avenida"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>&nbsp;La ternura es la conmoci\u00f3n por la fragilidad del otro y lleva a la uni\u00f3n. Es la movilizaci\u00f3n por la fragilidad del otro, que interpela la propia fragilidad. Jos\u00e9 Leal<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Dicen los antiguos que <strong>el motor del psiquismo es la curiosidad<\/strong>. La curiosidad nos impulsa a buscar informaci\u00f3n y promueve nuestras reflexiones. En esa continua indagaci\u00f3n nos hemos encontrado con <a href=\"https:\/\/inclusio.cat\/jose-leal-rubio\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Jos\u00e9 Leal<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde un primer momento, el autor ha cuidado al detalle el clima emocional. Apoy\u00e1ndose en palabras sencillas, transmitidas de una manera pausada, honesta y reflexiva,\u00a0evocando un inusual sentimiento de intimidad. Esto enmarca las condiciones necesarias para\u00a0<strong>facilitar un genuino aprendizaje<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>En este sentido, un aprendizaje centrado en\u00a0vivencias vivas y vitales que nos acompa\u00f1an y dotan de sentido nuestro quehacer diario. Tal y como asevera el autor, nuestros marcos conceptuales y vitales son inseparables. Modo de trasmisi\u00f3n consonante con su tesis principal.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Leal comparte\u00a0un proyecto \u00e9tico, con un claro compromiso pol\u00edtico y social.<\/strong> Proyecto que cobra mayor relevancia en el escenario actual. <strong>En nuestro vivir cotidiano, lo m\u00e1s sensible y vulnerable de nuestra naturaleza resulta vulnerado sistem\u00e1ticamente, a saber, el encuentro con el semejante<\/strong>. El maltrato en sus m\u00faltiples vertientes y modalidades es un atentado a lo humano, enfatiza Leal. \u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Ante lo prolijo del planteamiento, me resulta imprescindible acotar. Para ello, me gu\u00eda mi resonancia interna. Aquel singular terreno movedizo que encuentra sinton\u00eda con un planteamiento universal: <strong>\u201cla cl\u00ednica del amparo\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Freud <\/strong>en 1925 en su trabajo <em>Inhibici\u00f3n, s\u00edntoma y angustia<\/em> (2004), ubica en primer plano una realidad ancestral que nos precede y trasciende el esp\u00edritu del tiempo, nuestra fragilidad originaria. Leal nos recuerda: <strong>\u201csomos seres en falta, estructuralmente limitados. Vulnerables y vulnerados. De tomar consciencia entramos en el cuidado. El cuidado es el sustento de la ciudadan\u00eda<\/strong> (2018).\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Ante nuestro desvalimiento originario, <strong>el amparo del otro nos construye e incluye dentro de la tribu humana (Leal, 2021).\u00a0 El otro es nuestro primer arraigo. Nos da pertenencia y dignidad. \u00a0<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Muchas de las personas que asisten a nuestros recursos nos muestran un desarrollo radicalmente particular.\u00a0 Expresado en un estilo de vida que nos resulta confuso y extra\u00f1o en un primer momento. Detr\u00e1s de esa forma de comunicaci\u00f3n y modos de relaci\u00f3n, <strong>nos encontramos con almas profundamente heridas, donde la capacidad de dar se encuentra gravemente comprometida.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Ante la ausencia del primer arraigo, nos manejamos en el \u00e1rido terreno de la <strong>intemperie ps\u00edquica<\/strong>. Es decir, en el <strong>desamparo hostil, donde gran parte de lo invivible ha sucedido sin huella de la experiencia<\/strong>.<br><br><\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 respuesta podemos dar?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Ante el desamparo, amparo. Amparo a trav\u00e9s de la ternura y la poes\u00eda<\/strong>, nos cuenta Jos\u00e9 Leal (2021).<\/p>\n\n\n\n<p>La ternura es la conmoci\u00f3n por la fragilidad del otro y lleva a la uni\u00f3n. Es la movilizaci\u00f3n por la fragilidad del otro, que interpela la propia fragilidad. La ternura suele tener dos efectos: la identificaci\u00f3n con el sufrimiento ajeno y la disponibilidad al otro.<\/p>\n\n\n\n<p>Po\u00e9tico, ya que implica la capacidad de transformaci\u00f3n con una pr\u00e1ctica \u00e9tica, siendo necesario un marco vital y conceptual. Es la vivencia por el cultivo de lo humano. La humanizaci\u00f3n de la vida y del encuentro con el otro.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo lo hacemos?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El autor se incluye dentro de una tradici\u00f3n que nos sugiere un prerrequisito: la necesidad de reconocer e integrar en un lugar digno nuestra propia falta. En la medida que incorporamos y conservamos dicha posibilidad, siempre en compa\u00f1\u00eda (2006), de una forma natural\u00a0 acogemos la vulnerabilidad de las personas que acuden a nuestros recursos. Y est\u00e1s poco a poco alojan en nosotros ilusiones, esperanza y momentos de vulneraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfCon qu\u00e9 herramientas contamos?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Leal apela a la mirada atenta. La noci\u00f3n de mirada atenta la conecto con el concepto psiquear, descrito por Rafael L\u00f3pez Pedraza en <em>de eros y psique<\/em> (2005) &#8220;\u2026 verbo a fin a imaginar\u2026\u201d, contin\u00faa, \u201cpsiquear tiene que ver con el tono an\u00edmico de toda conversaci\u00f3n verdadera, tiene que ver con la posibilidad de ver a trav\u00e9s de las cosas\u201d. L\u00f3pez Pedraza va un poco m\u00e1s all\u00e1 y a\u00f1ade \u201ctambi\u00e9n, \u00bfpor qu\u00e9 no?, dejar que las im\u00e1genes nos vea, nos descubran (pag.9)\u201d. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Esta posici\u00f3n que nos facilita acompa\u00f1ar a trav\u00e9s de las distintas actividades y espacios, desde una perspectiva amplia, diversa y flexible. Un recordatorio de nuestros principales instrumentos o herramientas: el deseo y la palabra.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfPara qu\u00e9?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Desde luego no nos resulta posible suplir el da\u00f1o originario. A\u00fan as\u00ed, en situaciones donde la crueldad nos convoca a lo inimaginable, y especialmente en dichas situaci\u00f3n, cobra mayor pertinencia y fuerza el trato esmerado.<\/p>\n\n\n\n<p>A trav\u00e9s del trato esmerado nos resulta posible la recuperaci\u00f3n y la restituci\u00f3n, o dicho de otra manera, vivir lo no vivido. Una experiencia distinta dotada de sentido que&nbsp; genera una huella que orienta. Donde aquella singularidad hist\u00f3ricamente excluida resulta dignificada y se construye, paulatinamente, &nbsp;una&nbsp; una vida digna de ser vivida.<\/p>\n\n\n\n<p>Al escribir estas l\u00edneas, mi memoria emocional me lleva a distintas escenas, en donde la gratitud es el hilo conductor.<\/p>\n\n\n\n<p>Mi m\u00e1s profundo respeto y reverencia, especialmente a aquellas que me ense\u00f1aron que <strong>podemos y debemos acompa\u00f1ar en lo imposible.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:55px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Bibliograf\u00eda:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Freud, S (2004). <em>Obras completas. Presentaci\u00f3n autobiogr\u00e1fica. Inhibici\u00f3n, s\u00edntoma y angustia. \u00bfPueden los legos ejercer el an\u00e1lisis?<\/em> <em>Y otras obras.<\/em> Buenos Aires, Argentina: amorrortu editores. &nbsp;&nbsp;<\/li>\n\n\n\n<li>Leal, J. <em>De la fragilidad a la ternura: sostener y acompa\u00f1ar la infancia y la adolescencia. (Reflexiones a prop\u00f3sito de un caso de violencia paterna).<\/em> Revista de la asociaci\u00f3n Espa\u00f1ola de neuropsiquiatr\u00eda. 2021; 41(139): 187-210.<\/li>\n\n\n\n<li>Leal, J. <em>La relaci\u00f3n en los cuidados y el trabajo en red en salud mental.<\/em> Revista de la asociaci\u00f3n Espa\u00f1ola de neuropsiquiatr\u00eda. 2006.<\/li>\n\n\n\n<li>Leal, J. <em>Los cuidados en el marco de una ciudadan\u00eda inclusiva<\/em>. Revista de la asociaci\u00f3n Espa\u00f1ola de neuropsiquiatr\u00eda. 2018; 38(134): 587-606.<\/li>\n\n\n\n<li>L\u00f3pez-Pedraza, R (2005). <em>De eros y psique<\/em>. Caracas, Venezuela: festina lente.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<div style=\"height:68px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong><em>Edgar Hern\u00e1ndez Le\u00f3n. Psic\u00f3logo del Centro de Rehabilitaci\u00f3n Laboral \u201cSan Blas\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp;La ternura es la conmoci\u00f3n por la fragilidad del otro y lleva a la uni\u00f3n. Es la movilizaci\u00f3n por la fragilidad del otro, que interpela la propia fragilidad. Jos\u00e9 Leal Dicen los antiguos que el motor del psiquismo es la curiosidad. La curiosidad nos impulsa a buscar informaci\u00f3n y promueve nuestras reflexiones. 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